domingo, 26 de junio de 2022

Luna de Verano

La luna de verano, ¡qué celosa!
En el día sacude, fiel la noche
veladura pastel, que sin reproche
con su trona en el cielo, ostentosa.

Transgresora su lumbre, en su retiro
fondea en plenitud, su luz al mar,
la mañana sublime, osa al estar
ronda que ronda al sol, desliz zafiro.

Postrada en su horizonte, somnoliento
vigía de mareas que subleva
pincel del sol, destellos menudea.

Bata de cola al son en movimiento
en la noche a la mañana releva
tan luminosa estela que verdea.

Mgig

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viernes, 3 de junio de 2022

El mal del teclado

En la red existe un mal llamado: el mal del teclado, donde todos alguna que otra vez erramos concientes o inconscientemente. En su contrariedad apostamos por nuestro desagrado como efecto por la causa en la que, nos vemos inmersos al interactuar a diario al socializarnos. Sobre todo cuando pasamos demasiadas horas en la red y hacemos de ella nuestro mundo. 

Un mundo virtual muy real pero ficticio a su vez, ya que no llegamos a ver la realidad que el teclado y una pantalla nos pueden ocultar. Lo vemos claro cuando los que velan por la seguridad de nuestros pequeños en la red nos ponen en aviso. Sin embargo, cuando somos adultos los que nos sentamos ante una pantalla, no pensamos en el peligro en que podemos estar expuestos. 

A veces somos poco conscientes del daño que podemos hacer prejuzgando a la ligera al resto de asistentes en este ámbito. Es muy difícil mantener las reglas de respeto entre los usuarios. Es enormemente devastadora la falta de empatía. Al más mínimo error nos perjuzgamos de alguna forma. Nos deshechamos como si las personas fueran avatares ante el miedo y el desconocimiento. Si bien de los que no queremos aceptar en nuestra compañía, porque, sin ni siquiera saber qué pasó con ellos, damos por hecho su falta de respeto. Sí, según nuestra percepción.

No somos capaces de entender al prójimo y menos debatir una idea o propuesta u opinión. Simplemente porque nos sentimos atacados. Pero mientras tanto somos capaces de decir un "no a la guerra" y un "sí a la paz", los que nos damos de escritores de a diario en la red. Y sin embargo, esperamos que nuestros líderes puedan arreglar y frenar guerras, cuando nosotros no somos capaces de solucionar simples errores en comunidad.

Nos entregamos a todo tipo de simulaciones y estímulos, es ahí donde el teclado juega con nosotros mismos. Realimenta nuestra imaginación al lanzarnos a un mundo de fantasía, donde a veces llega a realizarse en realidad, y otras, la mayoría de las veces, nos suelta al borde del precipicio donde nada existía.

A pesar de que estemos en la red por muchos años. Aunque puedas incluso ver las caras de los usuarios a través de los sistemas que ésta nos ofrece, siempre existirá un ángulo muerto donde las gesticulaciones del contrario esconderán parte de su fisionomía y de su personalidad.

En esta gran pecera que es internet, viajamos a nado sin retorno donde nos exponemos en pensamientos y en formas de vida. Equiparamos ciertos grados de satisfacción insatisfecha, que nos hace volver día a día para vernos en el espejo del mundo ciego. Creemos resolvernos a nivel individual y drásticamente somos absorbidos por el mal del teclado, que nos infunde tantos errores como malpensados somos a veces.

En esta sociedad que se reconstruye siempre sobre los remiendos de jirones del pasado, es demasiado difícil hallarnos en comunidad sobre pasos sanos. En el momento que erramos, nuestras huellas quedan como si antes nunca hubiésemos sido personas que extendiamos las manos, porque al instante las retiramos.

Debemos ser consecuentes de nuestros actos a tiempo pero si nos equivocamos, nos debemos a la sencillez de esclarecer los hechos sin problema y admitir lo que sentimos. Si no aceptamos con gesto sincero nuestros sentimientos o no los exponemos, las bases de la confianza quedan estranguladas en el vacío de la incomprensión.

Mgig María Inmaculada García Gómez

viernes, 20 de mayo de 2022

Sonrisas

¿Cuánto cuesta una sonrisa?

Aun siendo gratis y hechas para ser regaladas al sentir la sensación que las provoque,
qué caras son a veces cuando añoras quien te las pone.
Te las pone vestidas de ilusión y suaves como el roce de un rayo de luz...
que desborde tu imaginación.
Adornadas por el susurro de su voz
o la tranquilidad de un suspiro compartido por dos.


Y sí, te las ponen;
en el regreso de una mirada deseosa de encuentro...
te las pintan;
en el destello de querer un forcejeo de risa...
te las amplíen;
haciéndole un guiño a una anécdota escurridiza en el tiempo...
te las marcan;
cuando la fuerzan débilmente en una segunda pasada,
reconociéndose las primeras cosquillas esperadas...
se te cruzan;
en la mutualidad muda, arrodillándose para escribirlas eternas
en un beso imborrable...
te las bordan;
desbordando explosiones...
te las graban.


Y sí, para siempre...
proyectándolas efímeras al hacerlas conscientes
en tu mente y en tu corazón condescendientes...
te las brinda... para que con su arte en tu alma
se te embarquen, en el recorrido de la distancia...

Sufraguen la personificación de la felicidad,
sobre los labios que atañen,
voluntad innata adivinan
la sorpresa en tus ojos que disipa,
efervescente el impulso que las motivó
en la amabilidad de su recreo...
amplificando tus mejillas
cual curvatura del tiempo distraída.

Mgig

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lunes, 28 de marzo de 2022

Palaciego

Siempre existen momentos en que las palabras
yacen extintas en el pensamiento,
a la espera de que una corriente fluya
recreándolas de nuevo,
desde el palaciego de la mente.

Existen momentos en que creemos en el azar,
la suerte y la buenaventura,
sin advertirnos en la tesitura
de que por un instante
la vida nos somete a su bravura:
por perder la cordura en un tiempo insinuante
donde creímos ser los dueños del horizonte en juego.

Por el porqué, hay disputas que no tienen precio...
qué méjor trofeo que la vida que brindemos.
Vagamos siendo los mismos pero reconociéndonos
en las sendas que desdibujan lo cierto
por distraerlo complejo,
en el fondo de un pozo sin remedio.

Mgig

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viernes, 25 de marzo de 2022

La Palabra

↭↭La Palabra↭↭

La vida no tiene ensayos.
Cada día es diferente al anterior,
la muerte nos presta sus suelas desgastadas
tierna y amable nos salva de la vida
y nos devuelve prestando atención:
a los días que malgastan
las vidas de otros,
días sin treguas, ni honor.

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El rencor consume hambre
y el hombre territorio sin valor.
La esencia se derrama en los caminos
inspirados en el egocentrismo,
que denotan a la hermandad
como secuela de fe rota,
cuando La Palabra más valiosa
se desprestigia a cambio
del poder que la compra...

Mgig

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miércoles, 16 de marzo de 2022

Siembra de Paz

He conseguido amortiguar mi voz en la contemplación,
y aunque mis ojos le griten a mi alma,
ella siempre le siembra la paz que mi corazón le causa.
Mgig
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miércoles, 2 de marzo de 2022

Simetría

Búsqueme al conceder en cada verso
signo de atrevimiento e inmensidad
tome al entrelazar mentalidad
si atestigua y diserta si converso.

Búsqueme en la palabra estremecida
desnúdese al arrojo necesario
no escatime, valore, es emisario
de lo fundamental; vaya y decida.

Entre sin preguntar, ¿por qué esperar?
si nuestras pretensiones por el aire
van siempre tan simétricas que ahorman...

Un ajuar de vocablos por pensar
ese querer decir, vuestro donaire
me preste voluntad, si nos conforman.

Mgig

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La Nueva Fe

Aforar el pensamiento

 Aforar el pensamiento, discernir entre lo aglutinado, gimnasia mental. El tiempo pasa entre las horas ya gastadas, descuento en el minutero...